Jueves, 21 de Septiembre, 2017
Sección de suscriptores(as) Identificación Contraseña
ECUADOR
Indígenas con menos espacios para su desarrollo
Luis Ángel Saavedra*
14/02/2013
Envíe un comentario Imprima el texto de esta página

Desaparición de instituciones estatales educativas y de salud indígenas pone en riesgo lenguas y costumbres ancestrales.

Pese a que la Constitución ecuatoriana define al país como plurinacional, el gobierno ha desmantelado las instituciones que garantizan el desarrollo indígena según sus propias necesidades y cosmovisión. Esta política busca centralizar toda la planificación en una instancia, la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (SENPLADES), que mira el desarrollo desde una sola perspectiva: medir el desarrollo según índices económicos y acumulación de bienes.

Este desmantelamiento, puesto en marcha luego de ser aprobada la Constitución del 2008 y profundizado con la presentación del Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013, no sólo se aplica a las instituciones indígenas, sino a todas aquellas que planificaban, de manera autónoma, su propio desarrollo, como las mujeres, personas con discapacidad, niños, niñas y adolescentes, entre otras. Se las ha reemplazado con los denominados “Consejos para la Igualdad”, adscritos a SENPLADES, que elaboran agendas temáticas para incorporarlas al Plan Nacional del Buen Vivir, concebido como un plan global para el desarrollo del país. Si bien la política dictada es general, su aplicación se ha centrado especialmente en las instituciones indígenas.

El Consejo de Desarrollo de las Nacionalidades y Pueblos del Ecuador (CODENPE) ha sido la institución indígena insignia. Su origen está en los levantamientos de 1990, 1992 y 1994 que obligaron a los gobiernos a diseñar instancias que den respuesta a los problemas de este sector. Así, durante los mandatos de los expresidentes Rodrigo Borja (1988–92) y Sixto Durán Ballén (1992-96) se crearon oficinas sobre asuntos indígenas adscritas a la Presidencia, que no contaron con la participación indígena y que fueron manejadas acorde con intereses y alianzas políticas.

En 1997, luego de derrocar al presidente Abdalá Bucaram (1996-97), los indígenas exigieron la convocatoria a una asamblea constituyente que transformara la estructura del Estado, reconociendo la existencia de sus pueblos y nacionalidades. El gobierno interino de Fabián Alarcón (1997-98) respondió con la creación del Consejo de Planificación y Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Negros, pero no fue suficiente.

Finalmente, con la Constitución de 1998, que reconoce los derechos colectivos, se creó el CODENPE como una institución pública, dirigida por indígenas, y encargada de impulsar la vigencia de estos derechos, planificando de forma autónoma y contando con un presupuesto propio.

El CODENPE llegó a su máximo apogeo el 21 de setiembre del 2007 cuando se promulgó la Ley Orgánica de Instituciones Públicas de los Pueblos Indígenas del Ecuador, que especificó su atribución de diseñar políticas públicas, planificar y ejecutar planes, programas y proyectos de desarrollo.

La venganza de Correa

En enero del 2009, el movimiento indígena protagonizó una marcha nacional en defensa del agua y contra la ley minera que faculta la minería a gran escala. El 20 de enero de ese año, el presidente Rafael Correa retiró el presupuesto del CODENPE, de unos US$12 millones mensuales, aduciendo que esos fondos se utilizaban para el financiamiento de la marcha indígena. Cuatro días después el mandatario anunció su cierre y la transición hacia los Consejos para la Igualdad, aunque el cierre no pudo concretarse porque el CODENPE, al ser creado por una ley orgánica, sólo la Asamblea Nacional puede hacerlo con el voto de las dos terceras partes de la misma. Sin poder eliminar el CODENPE, Correa se limitó a suprimir sus competencias.

Ángel Medina, indígena kichwa saraguro, actual secretario ejecutivo del CODENPE, asegura que el proceso de transición fue consultado con las nacionalidades y pueblos indígenas, y lo que se busca es que, a través de los Consejos para la Igualdad, “las demandas indígenas sean transversales en la planificación y gestión de toda la estructura del Estado”.

Por su parte, la asambleísta indígena kichwa Lourdes Tibán niega que los indígenas tengan incidencia en SENPLADES al afirmar que “Correa desea relegar el desarrollo indígena y trata de eliminar una institución que es fruto de la lucha indígena”, en tanto que para la dirigente indígena kichwa amazónica Mónica Chuji Gualinga, lo hecho con el CODENPE es “otro ejemplo del racismo y autoritarismo del presidente Correa”. Las instituciones de educación y salud indígenas también se vieron afectadas con la eliminación de su autonomía y reducción del presupuesto. La educación indígena estaba regulada por la Dirección Nacional de Educación Intercultural Bilingüe (DINEIB), creada en noviembre de 1988 y administrada por los propios indígenas.

Tenía como misión el transmitir, junto con la educación básica, los conocimientos, costumbres y tradiciones ancestrales en la lengua materna del pueblo o nacionalidad en donde estaban ubicados sus más de 2,100 centros educativos. Correa acusó a los dirigentes indígenas de utilizar la educación bilingüe como un botín político que se disputaban las grandes organizaciones que los representan y, en noviembre del 2010, dio a conocer su intención de reformar la administración de la educación indígena y pasarla al Ministerio de Educación, con la creación de la Ley Orgánica de Educación Intercultural.

La protesta indígena no impidió la vigencia de la nueva ley y la creación de la Subsecretaría de Educación Intercultural Bilingüe, que asumió la administración de los centros educativos bilingües existentes.

Cierre de escuelas bilingües y redes de salud indígena

El nuevo Modelo de Gestión Educativa incluido en la ley orgánica, y la creación, desde inicios del actual gobierno, de las denominadas “Escuelas del Milenio”, que constituyen centros de educación básica dotados de tecnología de punta y que se están implementando en comunidades de escasos recursos económicos, han provocado el cierre de las escuelas bilingües más pequeñas pues, ante la falta de implementos educativos, los padres de familia prefieren que sus hijos vayan a las Escuelas del Milenio, que obedecen a parámetros de educación mestiza.

Asimismo, la incorporación a la planificación del Ministerio de Salud de las redes de salud indígena, que atendían a las comunidades más alejadas a través de promotores, incorporando técnicas ancestrales y occidentales, han hecho que pierdan su razón de ser y vayan rumbo a la extinción.

“Las pequeñas escuelas se cierran y las familias migran hacia los centros poblados en los que se construyen las Escuelas del Milenio.

Esto provoca el abandono de los campos y mayor miseria”, dice el dirigente campesino Diocles Zambrano, coordinador de la Red de Líderes Comunitarios Ángel Shingre, de El Coca, en la provincia amazónica de Orellana.

Igual preocupación tienen en la Asociación de Jóvenes Kichwas de Cascales, en la provincia amazónica de Sucumbíos.

“Posiblemente nosotros, los jóvenes indígenas, seamos la última generación que habla un idioma ancestral”, asegura Tonny Chimbo, coordinador de esta asociación. —Noticias Aliadas.


Compartir

Además de la educación básica, en las escuelas indígenas se transmiten conocimientos ancestrales. (Foto: Luis Angel Saavedra)
Noticias Relacionadas
Noticias Aliadas / Latinamerica Press
Información y análisis independientes de libre reproducción mencionando la fuente.
Contáctenos a: (511) 460 3025 / (511) 460 5517
Dirección: Comandante Gustavo Jiménez 480, Magdalena del Mar, Lima 17, Perú
Correo: webcoal@comunicacionesaliadas.org

Mensajería interna: https://mail.noticiasaliadas.org
Este sitio web se actualiza cada semana.